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Palabras del Presidente Santos en la graduación del curso de oficiales de la Policía Nacional

Bogotá, 19 may (SIG). “Qué bueno estar aquí en este campo de paradas de esta gloriosa Escuela ‘Francisco de Paula Santander’, escuela que comenzó hace 71 años a graduar oficiales de la Policía.

Coincidencialmente, hace 71 años estaba un Santos presidiendo una ceremonia parecida, ascendiendo a unos oficiales, a unos subtenientes, de cadetes a subtenientes: el Ex Presidente Eduardo Santos, en 1940.

Y está aquí presente uno de los ascendidos, el general Bernardo Camacho Leyva, a quien quiero rendirle homenaje porque usted general, ha sido una verdadera institución dentro de esta gran institución, además su familia, que tanto le ha dado al país, a nuestras Fuerzas Armadas.

Gracias general Bernardo Camacho por estar aquí con nosotros el día de hoy.

Eran tiempos diferentes. Los que se graduaron, los subtenientes que se graduaron, eran todos hombres. Hoy graduamos de los 106 a 42 mujeres. En esa época el uniforme era todo gris, hoy es azul.

Y es una Policía diferente, pero mantiene vivos esos mismos principios, esos valores que han hecho de esta institución esa gran institución que goza hoy de la admiración y el aprecio de los colombianos.

La promoción de hoy se asciende en honor de otro de los muchos héroes que han sacrificado su vida por el país: el mayor Julián Mauricio Villalba. Fue asesinado hace un año, el 4 de mayo para ser exactos, en una operación en Tuluá (Valle del Cauca) contra el narcotráfico.

Ahí vimos a su señora madre, que nos acompañó entregándole la bandera al subteniente que ocupó el primer puesto.

A esa señora madre, y a la madre del subintendente Edwin César Numpaque, y a la viuda del subintendente Javier Castro; María Isabel y Gladys Adriana:

¡Qué sacrifico tan grande que hacen tantas familias, que hicieron estas familias al entregarle a la Patria la vida de su marido, de sus hijos!

¡Qué sacrificio tan grande que hacen los policías todos los días, cuando se arriesgan, como lo dice su promesa, inclusive ofreciendo su vida, por cumplir con su deber!

Por eso los colombianos estamos tan agradecidos y por eso admiramos cada vez más a nuestras Fuerzas Armadas, a nuestra Policía Nacional.

Decirles a los familiares de quienes han caído sirviéndole a la Patria, que ellos no han caído en vano, que aquí hay una institución, unos subtenientes recién graduados, de ahí para arriba hasta los generales y de ahí para abajo todo el personal de esta institución, que seguirá luchando estimulados por el ejemplo de quienes han sacrificado sus vidas para preservar la tranquilidad y la paz de nuestro país.

Y son muchos los que siguen arriesgando sus vidas y cumpliendo con su deber solamente por servirle al país, por esa vocación de servicio. No están a la espera de ninguna retribución económica.

Lo que más aprecian los miembros de nuestras Fuerzas Armadas, los miembros de nuestra Policía, es el reconocimiento que hoy le hicimos a una serie de personalidades y oficiales, miembros de la institución, a través de una condecoración.

Por eso yo celebro mucho haber podido entregarle las condecoraciones, por ejemplo, a los señores generales de la Policía que hoy condecoramos.

No los voy a mencionar a todos ellos, quiero solamente hacer referencia a dos de esos oficiales:

Al general (Rodolfo) Palomino, porque en estos últimos tiempos lo hemos visto multiplicándose por todo el país. Pareciera que el general Palomino tuviera el don de la ubicuidad; ayer lo vimos en Santander, anteayer estábamos en la Costa Caribe.

A donde vamos allá está el general Palomino y toda la Policía, ayudando a los damnificados del invierno, porque esa es una labor que la Policía y las Fuerzas Armadas han venido desempeñando con lujo de detalles.

Otro motivo más para agradecerle a esa gran institución.

Y el general Palomino encarna ese espíritu de solidaridad con que la Policía ha enfrentado y ha ayudado a enfrentar al resto de los colombianos esta tragedia, que ha sido la peor tragedia que hemos vivido en nuestra historia.

El otro general que quiero mencionar es al general (Luis Gilberto) Ramírez. La condecoración que hoy le impusimos fue producto de una operación muy importante que se hizo en la lucha contra el narcotráfico: la operación ‘Cuenca del Pacífico’.

El general Ramírez estaba al frente de la Dijín durante esa operación, operación que fue coordinada por el señor John Morton (Director de la Agencia de Aduanas e Inmigración de los Estados Unidos), a quien acabamos también de condecorar por esa misma operación, la operación ‘Cuenca del Pacífico’.

El señor Morton fue quien coordinó con policías de ocho países uno de los golpes más contundentes que se le ha dado al narcotráfico en toda su historia.

Yo creo que desde que se le dieron esos golpes al Cartel de Cali y la captura de los Rodríguez Orejuela, este golpe ha sido el más grande, porque la operación ‘Cuenca del Pacífico’ le pegó a lo que muchos llaman la junta directiva del narcotráfico, una serie de personajes que están a buen recaudo de las cárceles de Estados Unidos, que eran inclusive los jefes de este individuo alias el ‘Loco Barrera’, que tanto daño le ha hecho a Colombia y a la humanidad.

En esa operación, donde participaron –como decía- policías de ocho países, se incautaron 137 millones de dólares, 17 millones de euros, se capturaron a 22 personas con fines de extradición.

Y la operación sigue dando hoy resultados, por lo que están diciendo los capturados, por la información que estamos obteniendo.

Por eso, señor John Morton, general Ramírez, muchas gracias.

Muchas gracias porque este es el tipo de operaciones contundentes que la Policía viene propinando a esos delincuentes y a este negocio que tanto daño le ha hecho a nuestro país, porque hemos sido el país que más ha sufrido este flagelo del narcotráfico.

También me complace mucho haber podido condecorar a don Genaro García, Coordinador de Inteligencia de la Policía Federal de México.

Como hemos dicho tantas veces, esta lucha contra el narcotráfico tiene que ser una lucha global. Un solo país no puede luchar contra semejante flagelo.

El Presidente (de México, Felipe) Calderón, entendió que a los narcotraficantes y a los carteles de la droga hay que enfrentarlos con valor, con contundencia. Y México ha pagado un alto costo por esa acción decidida y valerosa y necesaria.

Y una de las personas que ha estado al frente de esa lucha en México es el señor Genaro García, por eso me complace mucho también haberle podido imponer esta condecoración, en reconocimiento a él y a tantos mexicanos que con los colombianos, con los centroamericanos, con los norteamericanos, están luchando en esta guerra contra el narcotráfico.

Le impusimos también una condecoración a nuestra Fiscal General de la Nación (Viviane Morales) y a nuestro Procurador (Alejandro Ordóñez), dos personas que están dándole al país tranquilidad, dos personas que le están diciendo al país que aquí hay unas autoridades dispuestas a ir hasta las últimas consecuencias para combatir el crimen y la corrupción.

Lo que están haciendo el señor Procurador y la señora Fiscal es lo que el país está solicitando: que las autoridades actúen y no importa a quien tengan que tocar, pero que actúen y que actúen con contundencia.

Muchas felicitaciones señora Fiscal, muchas felicitaciones señor Procurador.

También me dio un gran placer ponerle una condecoración, la Orden de Boyacá ni más ni menos, que la Mayor Humberto Aparicio.

El Mayor Aparicio lleva más de 50 años cuidando el Museo de la Policía, y desde hace 50 años me dice que mantiene ese mismo espíritu, ese mismo amor por su institución. Y cuando le entregué esa condecoración pude constatar que el Mayor Aparicio es un verdadero símbolo, que ya pertenece también al Museo, y ahí lo vamos a ver durante muchos años más.

Felicitaciones Mayor Aparicio, porque usted ha sido con nosotros una persona muy especial.

Y como me dio de satisfacción poder también entregarle una condecoración, la que corresponde al subteniente Jorge Andrés Alvarado, el primer puesto del curso.

Pero no es cualquier primer puesto del curso. La historia de este nuevo subteniente de la Policía Nacional es una historia que se convierte en ejemplo de superación para el resto de los colombianos.

Este subteniente –que ha sido además condecorado por las naciones extranjeras, a quienes agradezco ese gesto- era un patrullero de la Policía que decidió estudiar Derecho, se graduó de abogado –y no se graduó de cualquier forma, obtuvo la calificación más alta en las pruebas Saber de toda la promoción, 4.8 sobre 5- y después obtuvo el primer puesto de esta promoción

¡Qué buen ejemplo, subteniente!

Felicitaciones, y usted tiene una carrera por delante muy meritoria.

Este subteniente, los oficiales que hoy condecoramos, los alfereces, los oficiales, suboficiales, los subintendentes, todo el personal de la Policía, representan una institución que cada vez les da más tranquilidad y más satisfacción a los colombianos, a sus compatriotas.

Lo que ha hecho la Policía en estos últimos tiempos hay que subrayarlo todos los días.

Hoy tenemos un nuevo servicio de exportación, y es el trabajo que la Policía está haciendo, por ejemplo, en otros países.

De todas partes llegan delegaciones a solicitar que le enviemos miembros de nuestra Policía o miembros de nuestras Fuerzas Armadas, pero sobre todo de la Policía, para que los ayuden a luchar contra el narcotráfico, para que los ayuden a luchar contra el crimen organizado.

Países como México, países como Honduras, los países centroamericanos en general, los países del Caribe, están siendo hoy asesorados por nuestra Policía Nacional

¡Qué orgullo!

Qué orgullo que el mundo entero esté reconociendo, porque del África también vienen a decir: ‘¿Cómo es que ustedes pelean contra los carteles de la droga?’ Porque allá también está generando un problema creciente el tráfico de drogas.

Qué bueno cuando el Presidente (de Honduras, Porfirio) Lobo, me llama y me felicita por cuenta de la Policía, a decirme: ‘Rescatamos un secuestrado con la ayuda de la Policía de Colombia’.

Ustedes son orgullo de la Patria, y los resultados aquí en Colombia también demuestran que cada vez, cada vez son mejores y más eficaces.

En lo que llevamos de este año –para dar simplemente unas cifras- frente al año pasado: el homicidio se ha reducido el 11 por ciento, son 646 homicidios menos a esta alturas que el año pasado; capturas por los homicidios cometidos, 2 mil 843 personas; la extorsión ha bajado 35 por ciento, aunque aquí no hay que hacerse muchas ilusiones porque muchas veces esas cifras reflejan solamente lo denunciado y esconden lo que no se ha denunciado, por eso hay que estimular a la gente a que denuncie más y más ese tipio de delitos.

Los actos de terrorismo han descendido en un 10 por ciento, el hurto común en un 10 por ciento, el abigeato en un 30 por ciento, la piratería terrestre en un 36 por ciento.

Y hay un gran desafío en las nuevas modalidades de crimen que están surgiendo: en las bandas criminales al servicio del narcotráfico; la cifra del secuestro, que es la única que no sigue descendiendo, subió levemente 3 por ciento más que el año pasado, hay que poner ahí especial atención; el crimen en las ciudades, y por eso se ha respondido con el plan de la vigilancia comunitaria por cuadrantes, para acercar a la Policía al vecindario, a la gente, para que tenga cada vez más confianza, denuncien y también se tenga un efecto disuasivo.

La Policía tiene que estar en un permanente proceso de mejoramiento, mejoramiento continuo porque lo delincuentes, los criminales también se adaptan a las nuevas circunstancias, y ellos van pensando cómo hacen para usar la nueva tecnología, por ejemplo, para poder delinquir.

Por eso la Policía ya está desarrollando toda una estructura para combatir por ejemplo los crímenes a través de la Internet y de los computadores, que es una nueva modalidad que está creciendo en una forma alarmante no solamente en Colombia, en el mundo entero.

Y un aspecto que ha generado mucho robo, mucha denuncia, es los robos de celulares.

El Código de Policía que hoy nos rige tiene más de 25, 30 años de haber sido expedido.

¿Por qué no aparece nada que tenga que ver con el celular?

Porque hace 25 años no existían los celulares.

Entonces tenemos también que en materia legislativa ir actualizando nuestras leyes. Y ahí pues vamos a hacer aprobar la Ley de Seguridad Ciudadana, donde se penaliza severamente el robo de celulares; y el proyecto también obliga a las compañías de celulares, de telefonía móvil, a desactivar de por vida cualquier teléfono celular que haya sido hurtado.

Y hoy (jueves) espero firmar esta tarde un decreto a través del cual también se obliga a que cualquier venta de celular se haga a través de los representantes autorizados, y evitar esos sitios de comercio informal donde se revenden los celulares robados.

Ese tipo de medidas ayudan a esa labor que la Policía en forma permanente hace para darles más seguridad a los colombianos.

Si quisiera mencionar los golpes que se han dado en los últimos tiempos se nos iría toda la tarde, porque realmente la Policía ha hecho una labor muy importante en todos los frentes: en la captura o en neutralización de los objetivos de alto valor, en la lucha contra el narcotráfico, no solamente operaciones como la ‘Cuenca del Pacífico’, sino el volumen de droga incautada.

Y este año, según las Naciones Unidas, el área cultivada en coca en el país es el área menor desde que se comenzó a hacerle un monitoreo a esta cifra.

¿Y eso qué significa?

Menos producción de cocaína, más cocaína incautada, menos finanzas para los grupos violentos. Y eso significa que los grupos se están debilitando financieramente.

Y los vemos desesperados cometiendo actos de terrorismo, desesperados acudiendo nuevamente a la extorsión porque les estamos secando sus fuentes de financiación, que es uno de los objetivos principales que tenemos en la lucha contra el crimen organizado y contra los grupos alzados en armas.

De manera que sigan así, sigan así amigos de la Policía, que el país cada vez se siente más tranquilo con la presencia de ustedes en todas partes: o bien ayudando al damnificado por la ola invernal, o bien protegiendo a una viuda de un delincuente, o bien luchando contra el crimen organizado, dándole lecciones al mundo entero sobre cómo hacerlo.

¡Qué orgullo sentimos todos los colombianos, de esta institución!

Hace cuatro años, precisamente, el Presidente Uribe y este servidor tomamos una decisión bastante audaz.

Había un general que llevaba un año de general, no tenía sino una estrella, el general (Óscar) Naranjo, y decidimos nombrarlo Director de la Policía.

Digo un acto audaz porque fue un acto de audacia que por fortuna resultó un acto sabio, porque los resultados que ha dado el general Naranjo en estos últimos cuatro años ha sido un resultado realmente extraordinario.

Miren qué coincidencia, yo le preguntaba al general Naranjo si cuando a él se le nombró Director de la Policía, habiendo tenido solamente un año como general, si era el Director de la Policía más joven.

Y me dijo: ‘No, había uno más joven, el general Camacho Leyva, que lo nombraron cuando era coronel’. Le faltaba creo que un mes para ascender a general. De manera que aquí hay una coincidencia de grandes oficiales que han pasado por la Dirección de la Policía y que fueron ascendidos a directores en una etapa muy joven.

Porque la labor que ha hecho el general Naranjo habla por sí sola.

En estos cuatro años si uno quisiera hacer el recuento también nos tomaríamos toda la tarde, pero el general Naranjo tiene a su haber las operaciones que se realizaron en forma conjunta con las Fuerzas Armadas, que han cambiado la historia del país: la Operación Fénix, la Operación Camaleón, la Operación Jaque, siempre allá ha estado la Policía también presente.

No solamente las operaciones conjuntas sino las operaciones que ha hecho la propia Policía.

La inteligencia de la Policía es un ejemplo a nivel mundial.

Y realmente en estos cuatro años la Policía ha mejorado de una forma impresionante, y yo espero, general, que siga mejorando a ese ritmo, para darles cada vez más tranquilidad a los colombianos.

De manera que los felicito.

A los 106 subtenientes que hoy inician su carrera como oficiales de la Policía: ustedes asumen una gran responsabilidad, una responsabilidad que los va a llevar –a la mayoría de ustedes- a ocupar posiciones muy importantes dentro de esta gran institución, pero sobre todo, desde ya tienen el aprecio, la admiración del resto de sus compatriotas.

Lo he dicho con mucho orgullo y lo he repetido muchas veces: no hay honor más grande para un ciudadano colombiano que portar el uniforme de sus Fuerzas Armadas.

Pórtenlo con orgullo, con nobleza, con sabiduría, con prudencia, con fortaleza y con valor.

Ustedes ya son un ejemplo para el resto de los colombianos.

Y quiero agradecerle a esta gran institución que es la Policía, su servicio a la Patria.

Muchas gracias”.

 
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