Tolemaida, 24 dic (SIG). “Queridos compatriotas:
Me dirijo hoy ante ustedes para desearles una Navidad feliz y en familia.
Y me alegra hacerlo nuevamente desde la base militar de Tolemaida, donde me acompañan los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas de Colombia, esos héroes que nos permiten a todos pasar unas festividades en paz y con seguridad.
He venido a compartir con ellos y a agradecerles personalmente no sólo por sus esfuerzos por la seguridad, sino porque dichos esfuerzos se han traducido en un país con más futuro, con más inversión y, sobre todo, con más empleo.
Nuestros soldados y policías –con su valentía y su capacidad de sacrificio, con su amor al país– son el soporte de esa Colombia moderna y más justa que estamos construyendo, unidos, cada día.
Ojalá todas las familias de nuestro país, al momento de rezar la novena, tengamos en nuestras oraciones a estos cientos de miles de compatriotas que nos protegen y están dispuestos, incluso, a ofrendar sus vidas por nuestra libertad.
Y oremos también por aquellos que bajo el yugo de un secuestro inhumano, siguen sufriendo las cadenas que les imponen los violentos.
A ellos no los olvidamos y pueden estar seguros de que seguimos trabajando todos los días por el fin de su martirio.
Sea esta una nueva ocasión para exigir de inmediato su liberación, sin condición alguna.
Este ha sido un año lleno de contrastes: por una parte grandes avances en el campo internacional, donde hemos sumados amigos y aliados en el camino de la democracia y la prosperidad.
La economía está creciendo a muy buen ritmo, por encima de lo previsto. Pero más importante es que este crecimiento se está traduciendo en beneficios, no para unos pocos sino para todos los colómbianos.
Ese crecimiento fue el que facilitó a los empresarios, a los trabajadores y al Gobierno acordar un nuevo salario mínimo por encima de la inflación, lo que permitirá a millones de colombianos aumentar su poder adquisitivo.
Somos el país de la región que más empleos está creando, más de dos millones de nuevos puestos de trabajo en los últimos 16 meses. Lo más importante es que en su mayoría son empleos formales y de buena calidad.
Ese crecimiento también nos ha permitido invertir más en los programas de atencion para la superacion de la pobreza. Les doy 2 ejemplos concretos.
Estamos garantizando que a partir del año entrante exista educación pública gratuita, totalmente gratuita, en todo el territorio nacional, beneficiando a más de 8 millones de niños.
Hemos iniciado la construcción de más de 250 mil viviendas, de las cuales 130 mil son para las familias más pobres del país.
Pero hemos sufrido también la peor y más larga tragedia invernal en toda la historia de nuestro país.
A todos los damnificados, a todos los afectados, quiero reiterarles hoy que NO los olvidamos, que seguimos pendientes de ellos así como seguimos todos –con las autoridades regionales, la Fuerza Pública y los organismos de socorro– atentos a prevenir cualquier riesgo y a atender cualquier emergencia.
En esta Navidad, cuando elevemos nuestras plegarias al Creador, acordémonos también de esos hermanos en apuros, que han tenido que salir de sus casas o veredas por las inundaciones y avalanchas, y mantengamos el propósito de trabajar por ellos y con ellos.
Unidos, los colombianos vamos a demostrar –y estamos demostrando– que somos superiores a las dificultades y que podemos construir un país aun mejor al que teníamos antes de las lluvias.
Mi voz de solidaridad y apoyo para todas las familias que resultaron damnificadas por la tragedia ocurrida el día de ayer en Dosquebradas, especialmente a quienes perdieron a sus seres queridos. A todos reiteramos la solidaridad y afecto que ayer les expresamos personalmente.
Queridos compatriotas, sólo quiero expresarles, en nombre del Gobierno Nacional, de María Clemencia, de mis hijos y en el mío propio, nuestros mejores deseos por la felicidad y la paz de la Nación.
Con todo afecto, les deseo una muy Feliz Navidad”.